Quisiera contarles mi historia particular. Cuando tenía unos 13 años (ahora, Dios mío! tengo 51!), aun no tenía conocimiento de la música progresiva, ni del rock, salvo lo que me proporcionaba mi hermano mayor, escuchando los Rollings y los Beatles de contrabando, y “Frankenstein”, del Edgar Winter Group. Era un auténtico guacho, y recuerdo una tarde de domingo en que me llevaron mis viejos a una feria a comprar verduras. Me quedé en el auto, caliente y bravo, pues como todo buen adolescente, no tenía ganas de que me vieran con mis padres. Aburrido, prendí la radio del auto, y buscando, lo primero que oigo fueron ni más ni menos que Aqualung, de Jethro Tull y Hocus Pocus, de Focus. Quedé de boca abierta y desde ese momento, por varios años, antes de arrancar para el liceo, era obligatorio encender la radio y recibir la energía del rock. Mis saludos a todos. Viva el rock!
Mario